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viernes, 11 de noviembre de 2011

Falsa ilusión

"Querido Dr. Marcus,
Un ser humano es una parte de un todo, al que llamamos “Universo”, una parte limitada en el tiempo y el espacio. Él experimenta por si mismo (sus pensamientos y sensaciones) como si estuvieran apartados del resto; una especie de falsa ilusión óptica producida por su consciencia. El esfuerzo necesario para liberarse a uno mismo de esta falsa ilusión es un problema que debe resolver la verdadera religión. No alimentar esta falsa ilusión, sino intentar superarla, es la única forma de alcanzar un nivel de paz mental asequible.
Con mis mejores deseos,
Sinceramente suyo,
Albert Einstein."
Febrero de 1950
Carta de condolencia enviada por Einstein a Robert S. Marcus, en aquellas fechas, director político del Congreso Mundial Judío. Robert acababa de perder a su hijo por la polio.

viernes, 21 de octubre de 2011

Codependencia o amores enfermizos

Como ex-codependiente (lo he sido en todos mis noviazgos menos en el actual, que ya escarmenté) no podía dejar de compartir este enlace. Un post que resume muy bien lo poco sana que es la dependencia afectiva. Desde mi humilde experiencia propia, el tratar de ser "perfecta" para la otra persona, de ser amada y tomármelo todo a la tremenda o callar sin poder expresar mis disgustos y evitar conflictos... lleva irremediablemente a estruendosos fracasos y mucho dolor. Hay una diferencia abismal entre una relación codependiente y una sana. Codependencia nunca mais :)


lunes, 3 de octubre de 2011

De idiomas

Hablando con un amigo ha salido el tema de irse a vivir fuera y las correspondientes necesidades de idiomas. Y mencionó el alemán. La cuestión es que muchos amigos están en Alemania o estudiando alemán y todos encantados. Pero para mí es un idioma desagradable, el que menos me gustaría aprender. Llevo dándole vueltas a cuál puede ser el motivo, ya que es un desagrado fuerte y aparentemente injustificado. Puede que tenga que ver con que viví en la Unión Soviética durante mi infancia y ahi todavía perduraba la sutil pero implacable idea de que los alemanes eran los malos. En las pelis los antagonistas hablaban aleman, en la cultura popular también, hasta en los chistes. Creo que eso inconscientemente se ha fijado en mi mente. Como ahora los americanos hacen con los rusos y los de los paises del Este. Los malos de las series americanas chapurrean en ruso (horriblemente mal, por cierto) como antes los malos de la tv rusa chapurreaban un probablemente horrible alemán. Lo que es el inconsciente...

sábado, 4 de junio de 2011

Presentimiento

Ayer por la noche no paraba de dar vueltas en la cama, un frío irreal me estremecía una y otra vez, como si algo realmente malo estuviera ocurriendo o a punto de ocurrir. Me encontraba increíblemente mal y lo peor: sin ningún motivo. Estando muy cansada, no conseguía tranquilizarme y dormir, la sensación de vacío era increiblemente intensa. Recurrí a un libro que lejos de ayudar empeoró mi malestar. Y entonces hice lo más efectivo y a lo que tantísima gente recurre para abstraerse de sus preocupaciones y problemas. Me puse jugar a un videojuego. Una hora después había disuelto toda sensación y conseguí dormir. Ni somníferos ni os..as.
La sociedad está "abstraída", a veces por pura necesidad para su salud mental, donde la gente usa la tele o las drogas para evadirse de una realidad que se sienten incapaces de cambiar. El triunfo de la cultura del entretenimiento es el triunfo de la abstracción. En ese contexto, los videojuegos son el mal menor, por lo menos son interactivos...


Espero no volver a tener esa imperiosa necesidad de abstraerme de algo que ni sé que fue. El mundo es demasiado maravilloso y misterioso, a pesar de sus miserias, como para embotarme.

martes, 24 de mayo de 2011

Secreto

"- Uno de los actos del guerrero es no dejar que nunca lo afecte nada - dijo -. De este modo, un guerrero puede estar viendo al mismo diablo, pero jamás dejará que nadie lo sepa. " - Carlos Castaneda, "Relatos de poder"

Dulce, suave neutralidad. Vivir intensamente, experimentar; observando todos los acontecimientos desde la tranquila calma de quien ya se sabe muerto. Y regalarse de vez en cuando, como una golosina, alguna pequeña emoción: una alegría o una tristeza. Y luego volver a sumergirse en la dulce bruma de la impasibilidad. Pero tsss, es un secreto, uno de muchos.

domingo, 1 de mayo de 2011

Beltane

Hace un tiempo se convirtió en mi fiesta preferida, mágica y luminosa. Hoy, lejos de celebrarlo siento una profunda tristeza. El exceso de ingenuidad se confunde con la estupidez, pero en ocasiones, me gustaría volver a la época en la que todo eran nubes de algodón de azúcar. Ni hoy, ni mañana, ni nunca volverá a darse la situación de aquel entonces. Las dos personas con las que más afín y más conexión he sentido ya no están aquí y nunca volveremos a reunirnos los tres, bajo el cielo nocturno, entre pimpájaros y cabras.
Hoy soñé contigo, estaba con unas amigas, de viaje y entre risas me di cuenta de que estábamos en nuestra Isla. Inmediatamente cogí el móvil y te llamé, quería verte, estaba ilusionadísima. Tú me contestabas con evasivas, que ahora mismo no podías ir a verme. Entusiasmada, te decía que ya iba yo, que tan sólo me dijeses adonde. Y entonces me contestabas que tampoco podía ir a verte, que estás ingresado y que no se permitían las visitas. Intenté hacer como que no pasaba nada, que te mejorarías pronto y que ya nos veríamos en otra ocasión, aunque se me daba fatal y mi voz temblaba.
Sé que la conexión nunca morirá, que estamos en la misma Tierra y que todo saldrá bien para los tres. Pero no soporto no tener más que un contacto mínimo con los que eran y seguirán siendo mis guías, mis compañeros y mis almas afines. Pero hay cosas que es mejor no decir. Era un coven de tres. Ahora… Feliz Beltane, esteis donde esteis.

viernes, 29 de abril de 2011

¿Alegre?

- Un guerrero reconoce su dolor pero no se entrega a él - dijo Don Juan-. Por eso es sentimiento de un guerrero que entra en lo Desconocido no es el de tristeza; al contrario, está alegre porque se siente humilde ante su gran fortuna, confiado en la impecabilidad de su espíritu, y sobre todo, completamente al tanto de su eficiencia. La alegría del guerrero le viene de haber aceptado su destino, y de haber calculado de verdad lo que le espera.

Carlos Castaneda - "Relatos de poder"

domingo, 10 de abril de 2011

"Ah, si yo hubiera..."

- ¿Te acuerdas...?
- Tengo... muy buena memoria, gracias.
- ¿Nunca te has preguntado cómo habría sido la vida si hubieras dicho que sí? - quiso saber Ridcully.
- No.
- Supongo que habríamos echado raíces en algún sitio y tenido hijos, nietos, esa clase de cosas...
    Yaya se encogió de hombros. Era la clase de cosa que decían los idiotas románticos. Pero aquella noche había algo en el aire...
- ¿Y el incendio qué? - dijo
- ¿Qué incendio?
- El que consumió nuestra casa justo después de nuestra boda. El que nos mató a los dos.
- ¿Qué incendio? No sé nada de nungún incendio.
    Yaya se volvió hacia él.
- ¡Claro que no! No ocurrió. Pero lo importante es que podría haber ocurrido. No puedes decir que si esto no ha ocurrido, entonces habría ocurrido aquello otro, porque no sabes todo lo que podría haber ocurrido. Puedes pensar que algo habría estado muy bien, pero por lo que sabes podría haber resultado horrible. No puedes decir "Ah, si yo hubiera..." porque entonces podrías estar deseando cualquier cosa. Lo importante es que nunca lo sabrás. Lo has dejado atrás, así que no sirve de nada pensar en ello. Por eso no pienso en ello.

Del libro "Lores y Damas" de Terry Pratchett, un genio y un auténtico filósofo. Nadie cómo él puede abarcar tanta variedad de ramas del conocimiento con su mordaz humor.  Sí, lo reconozco, he estado con el "Ah, si yo no hubiera cometido aquella estupidez..." durante unos muy largos meses. Para empezar no habría aprendido todo lo que hoy sé, pues no habrían pasado muchas cosas buenas, malas y neutras (de las malas aprendes más rápido y... ¿mejor?) . Y para acabar: a saber qué habría pasado, sólo podemos contar con las decisiones que sí hemos tomado, no con las que "hubieran podido ser".

viernes, 25 de marzo de 2011

Hasta luego, Maestro

Cuando reabrí este blog, me propuse dejar de lado los asuntos personales y centrarme en temas generales, sin que los posts se viesen salpicados de sentimentalismos a los que solía ser propensa. Esta vez hago una excepción, porque la ocasión lo merece.

Hace tres años conocí a una persona maravillosa, una persona que era pura magia, una persona que era “un ángel caído del cielo”, cómo dijo hace apenas un par de días una de las personas, que como yo, queremos con locura a Libélula. Hace tres años, gracias a su sabiduría, su empatía y su increíble amistad superé un duro momento de mi vida y aprendí cosas que ni sospechaba que existieran. Las lecciones que se aprenden del dolor, se graban a fuego en el alma. Esta vez te tocó a ti, Maestro y elegiste seguir tu instinto, siempre lo has hecho y tu instinto es de los que no fallan. Por mucho que me duela, por mucho que lloro tu ausencia, sé que es la decisión más acertada que hayas podido tomar. Estuve pensando en el simbolismo de la sangre, en el simbolismo de la familia, desde luego que hay mucho que hablar, asuntos que resolver y eso no podía ser aparcado por más tiempo. El apoyo que te ofrecen será la mejor de las medicinas.

Con este acto me enseñas otra de tus valiosas lecciones que das sin darte siquiera cuenta; me vuelves a enseñar el desapego. Parece ser que es algo que he venido a aprender en esta vida, pues desde los dos años y hasta el día de hoy he tenido que despedirme una y otra vez de mis seres más queridos. He aprendido vivir con las ausencias y he tenido la suerte de tener algunos intensos reencuentros. Espero ansiosa a reencontrarme contigo frente a una buena taza de té y reírnos juntos de las locuras vividas y de todas las que nos quedan por vivir. Casi puedo sentir el calor húmedo fuera mientras nosotros, sentados en unos cojines en el suelo de la vieja casa, disfrutamos de la brisa de un ruidoso ventilador. Sé que será pronto, hasta entonces: hasta luego, Maestro!

martes, 15 de marzo de 2011

Citas de "Siddharta" de Hermann Hesse

“El saber es comunicable, pero la sabiduría no. Puede hallarse, puede vivirse, nos sostiene, hace milagros; pero nunca se puede explicar ni enseñar. Esto es lo que ya de joven sospechaba, lo que me apartó de los profesores.”

“No obstante, el mundo mismo, lo que existe a nuestro alrededor y en nuestro propio interior, nunca es unilateral. Jamás un hombre o un hecho es del todo Sansara o del todo Nirvana, nunca un ser es completamente santo o pecador. Creemos que así es porque tenemos la ilusión de que el tiempo es algo real. Y el tiempo no es real.”

“Esta piedra es una piedra, al mismo tiempo es animal; también un dios, también un buda; no la venero ni la amo por lo que algún día podría llegar a ser, sino porque ya es y siempre ha sido todas estas cosas, desde siempre. Y precisamente esto que ahora se me presenta como una piedra, que ahora veo en forma de piedra, merece mi amor por ser lo que es. Le doy valor y sentido a cada una de sus líneas y huecos, a sus colores, a su dureza, al sonido que produce cuando la golpeo, a la sequedad o humedad de su superficie.”


“Las palabras no expresan bien los pensamientos: en cuanto se pronuncia algo, ya cambia un poquito, se distorsiona, pierde sentido. Y también esto es bueno y me parece justo, que la sabiduría y tesoro de una persona parezca necedad y locura a la otra.”

“Aquí, en esta barca, por ejemplo, mi antecesor fue un hombre, un santo que durante muchos años creyó simplemente en el río, en nada más. Notó él que la voz del río le hablaba; de ella aprendió. Ella lo educó y lo enseñó. El río parecía un dios. Durante muchos años ignoró que todo viento, nube, pájaro o escarabajo es igualmente divino y sabe y puede enseñar tanto como el río. A pesar de esto, cuando ese santo se marchó hacia los bosques, lo sabía todo, más que tú y yo, sin maestros, sin libros, sólo por medio de su fe en el río.”

“El amor, Govinda, me parece que es lo más importante que existe. Penetrar en el mundo, explicarlo y despreciarlo, es cuestión de interés para los grandes filósofos. Pero a mí, únicamente me interesa el poder amar a ese mundo, no despreciarlo; no odiarlo ni aborrecerme a mí mismo: a mí sólo me atrae la contemplación del mundo y de mí mismo, y de todos los seres, con amor, admiración y respeto.”

lunes, 21 de febrero de 2011

El fin de la Eternidad

Harlan no contaba con usar más de dos de aquellos 110 minutos. Ajustó su generador de campo de pulsera y se rodeó de un aura de fisio-tiempo (una emanación, como si dijéramos, de la Eternidad) para protegerse de cualquier efecto del Cambio de Realidad, y dio un paso hacia la pared. Tomó un pequeño envase de su lugar en el estante y lo colocó en otro lugar, previamente seleccionado, en el estante inferior.
Hecho el cambio, volvió a entrar en la Eternidad de una forma que le pareció tan prosaica como atravesar una puerta. Si un Temporal hubiera estado observando a Harlan, sencillamente le habría visto desaparecer.
El pequeño envase continuó donde lo había colocado. No jugaba un papel inmediato en la historia del Mundo. Una mano humana, horas más tarde, se dirigió a buscarlo, pero no lo encontró. Una investigación consiguió localizarlo media hora más tarde, pero, entretanto una máquina se había detenido por falta de combustible contenido en aquel envase, y otro hombre se había irritado por aquella detención. Una decisión que no habría tomado en la anterior Realidad, ahora fue tomada sin vacilar. Un encuentro no tuvo lugar; un hombre que habría muerto, vivió un año más, bajo otras circunstancias; otro que habría vivido, murió mucho antes.
Como una piedra arrojada a un estanque, la Ejecución fue extendiendo sus efectos y alcanzó el máximo en el Siglo 2481, a veinticinco Siglos de la Ejecución. La intensidad del Cambio de Realidad declinó a partir de aquel punto. Los teóricos decían que los efectos del Cambio se extendían hasta el infinito en el hipertiempo, sin llegar nunca a cero, pero que a cincuenta Siglos de distancia de la Ejecución el Cambio se hacía demasiado pequeño para ser observado ni aun por los mejores Programadores, y que allí alcanzaba su límite práctico.
Ningún ser humano en el Tiempo pudo advertir que se hubiera producido un Cambio. La mente cambiaba al igual que la materia, y sólo los Eternos permanecían en el exterior para ser testigos del Cambio.
[…]
Mecido por la armonía del sonido, Harlan contempló a Noys y sus pensamientos se fijaron en ella. ¿En qué se convertiría, en la nueva Realidad? ¿En una pescadera o en una obrera de fábrica, o quizás en la madre de seis hijos, fea, gorda y enferma? Como quiera que fuese, ella nunca recordaría a Harlan. En la nueva Realidad él ya no formaría parte de su vida. Y en cualquier caso, ya no sería la misma Noys.
No estaba simplemente enamorado de una muchacha (Cosa extraña, Harlan usó por primera vez en sus pensamientos la palabra “enamorado”, sin detenerse a reflexionar siquiera sobre su significado.) Estaba enamorado de un conjunto de factores; su modo de vestir, de andar, de hablar, sus frases y sus gestos. Un cuarto de siglo de vida y de experiencia en la Realidad actual habían sido necesarios para llegar a formar todo aquello. Ella no fue la Noys que él amaba en la anterior Realidad de un fisio-año antes. Y tampoco sería la Noys que él amaba una vez inducida la próxima Realidad.
La nueva Noys posiblemente fuera mejor en algún sentido, pero Harlan estaba seguro de una cosa. Él quería a aquella Noys, la que podía ver en aquel momento, la que vivía en esta Realidad. Si tenía defectos, también amaba esos defectos.
[…]
La serena voz del Analista resonó como una sentencia.
- Esta mujer no existe en la nueva Realidad proyectada. No hay cambio de personalidad. Simplemente desaparece, eso es todo. He estudiado todas las alternativas hasta una probabilidad de una diezmilésima. No aparece en ninguna de ellas. En realidad – Ferruque alargó sus largos y huesudos dedos para frotarse la barbilla-, con la combinación de factores que me ha dado, no acabo de comprender cómo puede existir en la Realidad actual.
Harlan a duras penas pudo murmurar:
- Pero… si el Cambio proyectado es casi insignificante…
- Ya lo sé, Es una rara combinación de factores.

"El fin de la Eternidad" - Isaac Asimov

Cualquier pequeño acto puede cambiar tu vida de una manera radical. Si te paras a pensar, ocurre contínuamente, todos los días, en el momento menos pensado, al equivocarte en un número, al elegir el destino de una beca, al dejar un comentario en un blog, a veces simplemente al salir un día a la calle en vez de quedarte en casa... Estos son ejemplos de los "Cambios de Realidad" que me han pasado, ¿y a tí, qué pequeños actos te han cambiado la vida?